Sandía Black Diamond
La sandía Black Diamond es una variedad clásica de reliquia, conocida por su gran tamaño, su cáscara verde intenso y su pulpa roja, jugosa y excepcionalmente dulce. Una de las favoritas desde hace mucho tiempo para huertos y puestos callejeros, ofrece cosechas impresionantes y un sabor veraniego a la antigua.
Tipo: Reliquia / Polinización abierta
Días hasta el vencimiento: 85–95 días
Hábito de crecimiento: Enredadera; estolones de 6 a 10 pies
Detalles de la planta:
Las plantas producen melones grandes, redondos o ligeramente oblongos, con un peso promedio de 13 a 23 kg y una cáscara verde oscuro, casi negra. Su pulpa, de color rojo brillante, es firme, crujiente y muy dulce. Las vides vigorosas requieren amplio espacio para extenderse y crecen mejor a pleno sol.
Sabor y uso:
Muy dulce, jugosa y refrescante. Perfecta para cortar, para reuniones de verano, para jugos frescos y postres fríos.
Consejos de cultivo:
Siembre directamente después del peligro de heladas, cuando la temperatura del suelo alcance al menos 21 °C. Plante las semillas a 2,5 cm de profundidad en surcos separados entre sí de 1,20 a 1,80 metros, dejando suficiente espacio para que las vides se desarrollen. Mantenga la tierra constantemente húmeda durante el desarrollo del fruto y coseche cuando el envés adquiera un color amarillo cremoso y la cáscara resista el rayado.
Una variedad de sandía atrevida y antigua que ofrece frutas enormes y la clásica dulzura del verano.